Nunca con el abrigo puesto

Según un estudio reciente, el 52% de los padres  lleva a su hijo en la sillita del coche con el abrigo puesto, un acto que incrementa los riesgos en caso de accidente.

Los expertos indican que dejárselo puesto incrementa hasta en un 80% las posibilidades de que el niño salga despedido del vehículo en una frenada brusca. Aquí entran en juego lo ajustados que vayan los cinturones y lo voluminosa que sea la prenda.

Lo que hace el abrigo es generar un volumen falso en el tórax del pequeño, disparando las posibilidades de que se deslice hacia delante, fuera de la sujeción, si se produce un choque. El asunto cobra todavía más importancia si tenemos en cuenta que muchos de estos anoraks están fabricados en tejidos impermeables y resbaladizos.

No más de hora y media en el maxicosi

Los expertos también aconsejan no llevar a los pequeños más de hora y media en la maxicosi ya que la postura en estos dispositivos incrementa el riesgo de bradicardia -el corazón bombea más lentamente-, de apnea -el bebé deja de respirar durante unos segundos, y de desaturación de oxígeno -en consecuencia, llega menos oxígeno a la sangre-.