El impago es uno de los mayores riesgos a los que se expone una empresa. La gran mayoría de las compañías que, como proveedores, ofrecen bienes o servicios a un tercero no los suelen cobrar inmediatamente sino que se encargan de vender a crédito.

Transcurrido un tiempo, previamente pactado, la compañía deberá recibir el pago y los deudores tendrán que saldar su cuenta con ésta pero ¿qué sucede si esto no se llega a producir? Las empresas se enfrentan a una situación incómoda que les puede llegar a causar problemas de liquidez y les puede impedir seguir adelante con su actividad profesional si la cantidad que se les adeuda es demasiado alta.

Para cubrirse las espaldas las empresas tienen la opción de contratar un seguro de Crédito. Se trata de un producto, cuya cobertura principal es la de asumir el riesgo de impago por parte del deudor y evitar así el riesgo comercial.

¿Cuándo entra en juego el seguro de Crédito?

Mediante el seguro de Crédito la aseguradora está obligada a indemnizar a su asegurado como consecuencia de la falta de pago de los créditos que tenga frente a terceros. La cantidad que el asegurador se compromete a pagar a su cliente viene fijada en el contrato y debe establecerse conforme a los límites que marca la ley.

El pago de la indemnización, correspondiente a las pérdidas finales del asegurado, se producirá como consecuencia de la “insolvencia definitiva de los deudores” tal y como recoge la Ley del Contrato del Seguro.

Pago del seguro de Crédito

En el momento en el que una empresa se encuentre con impagos por parte de sus clientes deberá notificárselo a su asegurador y éste le tendrá que pagar, transcurridos 6 meses desde la realización del aviso, el 50% de la cobertura pactada en un inicio. Este último abonará la cantidad con carácter provisional y a cuenta de la liquidación definitiva que se realizara posteriormente.

Cuantías de las indemnizaciones

El porcentaje de la indemnización que recibirá un asegurado en caso de siniestro vendrá establecido en el contrato. Éste corresponderá a la pérdida final resultante de añadir al crédito impagado del asegurado una serie de costes originados de las gestiones de recobro, así como de los gastos procesales y otros que hayan sido expresamente pactados. Eso sí, el asegurado debe tener en cuenta que el porcentaje no podrá ser inferior al 50% de la pérdida final que sufra y no podrá incluir en él sus beneficios.

Obligaciones del asegurado

El asegurado o el tomador del seguro, en su defecto, está obligado a cumplir un conjunto de requisitos. Para poder recibir el pago fijado en su seguro de Crédito, en caso de necesitarlo, deberá mostrar al asegurador, si éste así lo desea, los libros y los documentos en los que se especifiquen el crédito o créditos asegurados. Además, deberá colaborar en los procedimientos judiciales y ceder al asegurador, en el momento en el que éste lo exija, el crédito que tenga contra el deudor una vez que la deuda ya haya sido pagada.

Coberturas principales del seguro de Crédito

Las coberturas incluidas en el seguro de Crédito, como ocurre con el resto de productos, varían en función del tipo de póliza y de la compañía aseguradora. Por eso, es normal encontrar en un producto alguna prestación por la que hay que pagar un plus en otro.

Por otro lado, las coberturas también suelen variar en función del tipo de cliente al que va dirigida una póliza. No necesitará lo mismo una pyme que una gran empresa. También dependerá del ámbito de actuación de las compañías. Existen diferencias entre aquellas que operan en un mercado interno, las que se dedican a la exportación, las que están presentes en ambos terrenos o las que se dedican al negocio internacional. Aun así, este tipo de póliza suele cubrir el riesgo de las ventas realizadas en el mercado nacional y en el internacional, por quita, concurso de acreedores, mora prolongada, crédito incobrable o insuficiencia de bienes, entre otras.

Seguros de Crédito, la salvación de muchas empresas

Estar cubierto frente a un posible riesgo de insolvencia o impago es el motivo principal que lleva a muchos empresarios y autónomos a la contratación de un seguro de Crédito. Además, esta póliza ayuda a mejorar la imagen de la empresa frente a las entidades financieras y facilita a ésta obtener financiación.

Pero no sólo eso, determinados impagos pueden poner en serias dificultades a las empresas y hacer que se tambalee su estabilidad. De ahí la importancia de los seguros de Crédito, tanto para aquellas que operan en el mercado nacional como para las que lo hacen en el internacional e independiente del tamaño de éstas.

Fuente: boletindenoticias.net